Bienvenidos a un nuevo mundo empresarial. Este blog está dedicado al emprendimiento en el Perú

PERÚ: PAÍS EMPRENDEDOR



El Perú ostenta un nuevo título: el de ser el país más emprendedor del mundo. Según el General Entrepreneurship Monitor (GEM), Tasa de Actividad Emprendedora (TAE) del Perú -es decir, el número de emprendimientos entre la Población Económicamente Activa- es de 40.20%, la más alta del planeta.
Sin embargo, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) señaló que el Perú no debe sentirse satisfecho con este nuevo título, pues a decir del gremio empresarial aún estamos muy lejos de contar con un Estado que promueva las condiciones de competencia en el camino correcto hacia la competitividad nacional.
La presidenta de la Comisión de Tratados Internacionales de la CCL, Rosa Bueno, refirió que los factores que promueven el emprendedurismo en el Perú son diversos, destacando la necesidad generada por el desempleo y la poca oferta laboral de las empresas consolidadas, lo cual obliga a las personas a generar, por su cuenta y riesgo, negocios como único modo de sobrevivir.
De acuerdo con el índice del GEM, cuatro de cada 10 peruanos entre 18 y 65 años realiza alguna actividad emprendedora.
"Poseemos una cultura emprendedora extraordinaria, que representa un gran capital social, el cual lamentablemente se ve afectado por barreras que ocasionan una alta tasa de mortalidad empresarial", anotó la CCL
Muriendo en el intento
Sin embargo, muchos emprendimientos mueren en el intento. Según información de Sunat, al año se registran cerca de 300,000 empresas, pero se cierran unas 200,000. Cabe destacar que el 80% de los emprendimientos peruanos son microempresas, señala la CCL.



LA BELLEZA ES SU NEGOCIO

Montalvo Salón es ahora uno de los más prestigiosos salones de bellezas en todo el Perú.




El devenir del empresario Víctor Hugo Montalvo parece marcado por la palabra plástico. En 1995 vendía productos de este material en Magdalena, frente a una peluquería exitosa (y ajena). Doce años después, ofrece belleza plástica a mujeres y varones de Lima. En seis locales, muy suyos (y exitosos).
Este ancashino, a los 21 años, reparó que el negocio del glamour podía ser más rentable que la compra y venta de jarras, escurridores y bateas, actividad en la que gozaba de éxito. Testigo de un 'antes y después' gratuito, se dio cuenta de que la vanidad siempre rinde. "El negocio vecino fallaba en servicio y hasta en higiene", dice Montalvo, quien pensó mejorar eso y robarse la clientela. Fue más difícil de lo que imaginó. No duró ni un año: quebró y perdió seis mil dólares.
"Los estilistas se iban, el local quedaba a la espalda de la competencia y nadie venía", comenta. El negocio paralelo de los plásticos aún le daba dinero, pero Montalvo quería entender el porqué del fracaso en lo otro. "Me ofrecieron irme del país pero mi familia vivía en Wari y necesitaba mi apoyo". Así que reunió dinero (otra vez), inscribió a su esposa (entonces todavía su enamorada) en clases de estilismo. Él aprendió a cortar el cabello en tres semanas. Contrató gente con experiencia. Financió en 1997 la compra del local de Magdalena y decidió cobrar más que la competencia. "La idea era tener una mejor clientela, sin exagerar el precio", sostiene. Así fue como Montalvo Salón se hizo famoso entre gente de clase media de Lince, Jesús María y Pueblo Libre. Estaba satisfecho porque, además de vender plástico al por menor, se convirtió en distribuidor. Pero todo cambió cuando viajó a Chile, en el 2002, para traer máquinas que moldean plástico. "Aproveché para ir a una convención sobre peluquerías. Quedé muy impactado por el arte, la vanguardia y la moda. Y recién vi el futuro del spa". Regresó, abandonó los plásticos, compró un local de 4 pisos de Jesús María y, desde entonces, la historia es conocida.
Hoy Montalvo Salón y Spa tiene seis locales donde la zona de spa ocupa siempre más espacio que la peluquería. Emplea a 25 parientes que apellidan Montalvo, entre primos y hermanos. Unos se capacitan en técnicas de color y nuevas tendencias. Otros aprenden de negocios internacionales (distribuyen una marca argentina del cuidado de cuerpo). Crecen 30% cada año y Víctor Hugo Montalvo sigue soñando. Ahora tiene tiempo y dinero para hacerlo.
MIS CLAVES
·         
Identificación. 
Los empleados entienden que el buen servicio es la marca de Montalvo.
·      Crecer o morir. No soy dueño de todos mis locales, pero había que expandirse para atender a clientes de toda Lima.
·       Capacitación. Trabajar con marcas permite aprovechar talleres de tintes, cortes y peinados.
·       Pensar corporativamente. Los clientes en cantidad están en las empresas. A ellos apunta.

3 comentarios:

  1. Me parece muy interesante esta parte ya que se enfoca en las oportunidades que tenemos los peruanos y como es que han surgido personas de exito con ingenio y deseos de ser alguine en la vida. Felicidades a los autores.

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  2. Un artículo muy incetivador para todos los peruanos y es que refleja la perseverancia y lucha constante por alcanzar el éxito.
    Es así que el Perú al recibir el título de país más emprendedor del mundo cuenta con la ventaja de seguir creciendo al tener una población con ganas de surgir cada día.

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  3. Me encantan la historia de Montalvo, es un ejemplo de no rendirnos y creer en nosotros mismos, como peruanos que somos .

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